METEORITOS

La primer constancia de caída de meteoritos en España data de 1773 en la localidad oscense de Sena. 

Digamos que era una noche de mayo de 2002, en la que no miraba al cielo, miraba el monitor y preso de aburrimiento me dispuse a buscar en Internet páginas que contenían el nombre de mi pueblo, "Villanueva de Sigena", tras mirar unas cuantas, llegué a una que me quitó el sueño... http://www.astrored.org/doc/articulo.php/aaa/meteoros y en la que decía:

"Un meteorito será el meteoroide que llegue a CHOCAR con la tierra. Esto fue lo que sucedió en Septiembre de 1773 en el pueblecito aragonés de Villanueva de Sigena, siendo el testimonio más antiguo sobre la caída de un meteorito que se tiene en territorio español. Como curiosidad, notar aquí que el más grande registrado, cayó sobre Molina (Murcia) en la Navidad de 1858 y pesó 116 kg".

Sorprendido por ello me dispuse a seguir buscando hasta encontrar el dichoso pedrusco, y mi "mini-investigación me llevó hasta BEGOÑA SÁNCHEZ CHILLÓN, Conservadora de Paleontología de Vertebrados, Prehistoria y Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN). http://www.mncn.csic.es 

Para mi nueva sorpresa, el meteorito no cayó en Villanueva sino en la Huerta de Sena y en el señorío del Monasterio de Sijena. La que adjunto a continuación es la no menos curiosa acta que consta en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, lugar en el que se conserva parte del fragmento del meteorito en cuestión. 

ACTA:

Sena (Huesca)

Fecha: 17 de noviembre de 1773 

Hora: como a las 12:30

Hechos.-
En el Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales se encuentra depositado un conjunto de Documentos (Arch. 169) que hacen referencia al fenómeno ocurrido con esa fecha. En él se expresa que la caída tuvo lugar en el lugar llamado Huerta de Sena, cerca de Sixena. El día estaba "sin aparato de tempestad" y entonces al mediodía se oyó por tres veces un ruido extraordinario. Se supo enseguida que era debido a la caída de una piedra que pesada con una balanza romana dio "nueve libras y una onza" en un lugar inmediato a donde se encontraban dos hombres trabajando en el campo, que sintieron entonces un olor fétido. Los ruidos y la caída espantaron a las mulas de los labradores de tal forma que se alborotaron y dejaron de comer. Después de habérseles pasado a todos el susto, uno de ellos, Miguel Calvo, labrador y vecino del lugar, la toco con la azada y seguidamente con la mano, pero la retiró de inmediato pues la piedra estaba todavía muy caliente. El impacto había producido un hoyo de no mucha profundidad en la tierra de labor, de tal agujero reboto saliendo del mismo depositado sobre la tierra acorta distancia en una tierra propiedad de Francisco González contigua a la de Manuel Calbo. Pasado el rato en que esta se enfrió la recogió y la llevó en su "chupa" a Sena, donde se la presento al cura Antonio Pano, quien se quedó con ella.

Los ruidos fueron oídos también desde Villanueva. La trayectoria pudo ser de entre "norte y poniente" y la caída no vertical sino "curva".

Al recoger la piedra del suelo ya le faltaba una esquirla y trataron de recogerla excavando en el agujero, pero no la hallaron. Después de recorrer la noticia toda la zona, muchos vecinos se presentaron para ver la piedra y se arrancaron pequeñas porciones para que se las llevaran a enseñar a sus amigos. De tal forma que finalmente el meteorito pesó "ocho libras y nueve onzas".

A los dos días de la caída Manuel La Cassa encontró dos pedacitos en un campo de la huerta de Real Monasterio. Otro trozito se recogió por unos muchachos y habiéndolos recogido Miguel Ferrer, prebistero del Monasterio, los remitió al sacerdote Joseph Cuber.

Manuel Manso al enterarse del asunto creyó que era conveniente elaborar una información formal sobre lo acaecido y este conjunto de documentos que hay en el MNCN es el resultado de su instrucción. En ella se dice que el Alcalde de Sixena le envió una piedra en una caja "sellada con las armas del Monasterio de Religiosas de la Orden de San Juan" por ser dentro de su señorío donde cayó el meteorito. Asimismo la caja incluía otro "pedacito" de piedra igual al grande, que se creyó parte de él.

La caja en cuestión la abrió en presencia de Arzobispo, Juan Tomás de Micheo, Regente de la Real Audiencia y de los oidores de ella, Miguel de Villava y Felipe de Rivero. Ante la piedra los cuatro presentes se debieron hacer un conjunto de preguntas y ante ellas decidieron pedir nuevas averiguaciones al Alcalde de Sixena. Como resultado de las mismas se recuperaron dos nuevos fragmentos del meteorito.

Ampliación del artículo.-

Aprovechando mi estancia en Madrid, y puesto que este año 2010 se ha inaugurado la nueva sala del Museo Nacional de Ciencias Naturales dedicada a meteoritos y minerales, he hecho la visita obligada para ver in situ dicho meteorito y ya de paso fotografiarlo para poder mostrároslo a quienes no lo conozcáis.

Meteorito de Sena (1773)

© FOTO: Miguel A. Lordán - Meteorito de Sena (1773) en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN). Caída más antigua conocida en España.

 

 Muestra de algunos de los meteoritos españoles expuestos en el MNCN

© FOTO: Miguel A. Lordán - Muestra de algunos de los meteoritos caídos en España y expuestos en el MNCN. El de la izquierda es el de Sena (Huesca), el más antiguo (1773), en el extremo derecho está el de Molina de Segura (Murcia) caído en 1858 y hasta la fecha, el más grande caído en España (144 kilos).

Como anécdota os diré que curiosamente esta publicación es la que más visitas aporta a la página, así que bien merecía la pena ampliar un poco más esta información. 

 

Referencias al caso.-

MNCN (Arch. 169): Documentación que A. Manso envió desde Zaragoza el 5 de febrero de 1774 a Manuel de Roda. Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
Michel-Levy, M.C. (1979): Bull. Mineral., 102, 410-.
Proust, L. (1803): Ann. Phys., 60, 185-202.
Proust, L. (1804): Análisis de una piedra meteórica caída en las inmediaciones de Sigena (Aragón). Madrid.

Museo Nacional de Ciencias Naturales
José Gutiérrez Abascal, 2
20886 Madrid, Spain
http://www.mncn.csic.es

En primera persona... Caída de un meteorito en Cataluña (18/02/2011).-

La verdad es que no creía que esto fuese a sucederme nunca, pero hay veces que hasta lo más inesperado llega...

© DIBUJO: Miguel A. Lordán - Paso de un bólido o caída de un meteorito en Cataluña.

18 de febrero de 2011 - Hora aproximada: 18:40 H.
Conducía por la A2 en dirección a Barcelona, más concretamente a Sant Boi de Llobregat, donde iba a pasar el fin de semana en casa de unos amigos. Pasado Esparreguera y un poco antes de llegar a Martorell (en la provincia de Barcelona), en un cambio de rasante con una primera curva a la derecha, me encontré con una espectacular bola de fuego blanca con un contorno amarillento verdosa y que dejaba una pequeña estela casi inapreciable, y más baja que el horizonte (calculo que a poco más de 1000 metros de altura). La dirección (revisando GoogleMaps) y puesto que las montañas de Montserrat me quedaban por detrás a mi izquierda y la puesta de sol a mi derecha, sería dirección noreste --> suroeste y su trayectoria no era muy perpendicular a la superficie de la tierra.

Lo primero que pensé es que un avión en llamas estaba a punto de estrellarse... el salpicadero de mi coche se había convertido en una pantalla de cine, yo estaba alucinando, nada me tapaba aquel espectáculo natural. Mi campo de visión debió ser de unos 6 segundos como máximo. Una vez pasado ese primer instante pensé en un meteorito y descarté lo del avión...

Cuando la estela estaba terminado de cruzar la autovía hacia mi derecha, como si le hubiesen soplado en dos tiempos se apagó por completo por lo que no se si llegó algo a tierra o la propia rapidez de aquello me impidió ver más. Llevaba música puesta en el coche y no pude apreciar si se oyó algún ruido. Yo había recorrido la distancia del cambio de rasante y la recta siguiente (y seguí con mi mirada la trayectoria luminosa de izquierda a derecha hasta que dejé de verla)... luego venía un giro a la izquierda en la carretera por lo que ya no pude ver nada más en esa especie de valle con casas que hay a la derecha (si repasando la carretera con GoogleMaps localizo el punto exacto añadiré la captura del lugar).

Luego, por la noche, vi las noticias en TV3 y efectivamente habían recibido varias llamadas, al igual que en el teléfono 112 de emergencias, sobre el avistamiento en Cataluña del pasó de un bólido (bola de fuego) con la posible caída de un meteorito.

Me pareció una experiencia impresionante, era la primera vez que veía algo así y naturalmente volví a pensar en este artículo que os citaba aquí en la web. Con todo esto creo que nunca mejor dicho, ese instante vivido el viernes ha sido todo un regalo caído del cielo.

Miguel Ángel Lordán.

 

Inicio Principal

© 2002 - 2011 Miguel Ángel Lordán

*

Villanueva de Sigena -Huesca-