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P-: Un aficionado al cine en Candasnos, ¿nace o se
hace? R-: Las dos cosas. En mi pueblo tenemos la suerte
de que una Asociación Cultural se hizo cargo del cine, y al contrario de
lo que ha pasado en otros muchos pueblos de España, los socios lo siguen
conservando vivo. De este modo, poco a poco te aficionas al cine. Pero
también se nace, es como si lo sintieses desde siempre, como si lo
llevase también en la sangre.
P-: ¿Te ha importado alguna vez el qué dirán en tu pueblo?
R-: Sinceramente no. No puedes pararte a pensar
esas cosas. Lo haces porque te gusta, porque es tu pasión y porque
quieres seguir haciéndolo mucho tiempo.
P-: Han premiado tu guión para un corto,
"Salomón"... cuéntanos el argumento...
R-: Voy a tener que contestarte como me dijo
recientemente un director de cortos, “es que si te digo de que va la
historia de un corto ya casi te lo he contado”. Pero bueno, es una
historia que se desarrolla en un pueblo y trata del tema de la
inmigración y hasta ahí te puedo contar.
P-: ¿Has hecho otros cortos con anterioridad a este guión premiado?
R-: Comencé con 15 años en unos campamentos de
cine organizados por el Gobierno de Aragón donde participé tres años
consecutivos. Cada año participé en la dirección de un corto:
“Sólo puede quedar uno”,
“La fuente de la ilusión” y
“Uno”. La experiencia fue muy interesante,
y el último año, coincidiendo con el XXV Aniversario de la Asociación
Cultural Cine de Candasnos me dieron la oportunidad de dirigir mi primer
corto a nivel profesional, “Al otro lado”.
Después de eso he estado curtiendo mi carrera en Salamanca y Uruguay,
haciendo labores de ayudante de dirección y ayudante de fotografía con
directores como Juan Manuel Gamazo,
José Luis Extremera o
Guillermo Lawlor. El verano pasado rodé como guionista y director
mi último corto, “Rastro”, del que ahora
estamos acabando de realizar el montaje y espero poder estrenar por
Semana Santa en Zaragoza.
P-: Siendo aragonés... ¿el hecho de nacer en una tierra
en la que hay tanta tradición por el cine pone las cosas más fáciles
para iniciarse en este arte?
R-: Es complicado, porque cada vez hay más gente
que realiza cortometrajes, es decir, cada vez hay más gente que quiere
dedicarse en esto y eso ha sido promovido porque la accesibilidad a los
medios es más barata que hace unos años. Por ejemplo, hace diez años
contar con una cámara profesional en tu casa te costaba cuatro millones
de los de antes, mientras que ahora por tres mil euros puedes empezar a
hacer tus primeros vídeos domésticos. Vivir en Aragón no influye para
nada, si bien es cierto que es una tierra de mucho arraigo
cinematográfico gracias a Buñuel,
Saura, Borau...
y luego está muy incentivado por los diferentes festivales, el “Ja, Ja,
Festival”, el Festival de Tarazona, el de Huesca, o los de jóvenes
realizadores de Zaragoza y Fuentes de Ebro. Empezar a hacer cine es
complicado nazcas donde nazcas.
P-: ¿Es complicado hacerse hueco en Aragón y Zaragoza
siendo de Huesca?
R-: No sé que contestarte. Hacer algo en Zaragoza
es complicado seas de donde seas, por ejemplo, al certamen de guiones
que he ganado se presentaron 85 personas. ¡Son muchos! A diferencia de
otros medios, el cine es un medio que no tiene fronteras, puedes rodar
en Zaragoza y lo presentas a festivales de toda España donde compites
con gente de todos los sitios.
P-: Tú que sabes de guiones originales... si
supieses que tus guiones se fuesen a hacer realidad, ¿sobre qué
escribirías?
R-: Ufff... Hay muchos temas que me
preocupan, desde un tema actual como el calentamiento global, hasta un
caso anónimo de malos tratos de los que frecuentan los informativos. Un
guionista debe estar atento a lo que le rodea e irse empapando de
libros, televisión, cine y por supuesto tener imaginación.
P-: Ya veo por donde vas, pero... ¿y una historia con
final feliz?
R-: Me encantaría poder dirigir una historia de
terror o cine fantástico pero no sé si me atrevería.
P-: Bueno ¿y alguna romántica?
R-: (risas)... es qué esas me van menos, lo del
final feliz que se adivina no me gusta.
P-: ¿Qué es lo más complicado a la hora de poner en marcha un proyecto?
R-: Partiendo de que la película es un papel en
blanco y que por tu cabeza pasa una idea... lo más complicado es la
escritura y las correcciones hasta dar el visto bueno. Pero luego llega
otra de las tareas más complicadas, conseguir una financiación y en ello
influye el que cada vez la gente va menos al cine, lo cual alerta a las
productoras y más al toparse con jóvenes realizadores. En el corto
también es complicado encontrar subvenciones, pero no imposible.

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P-: ¿Y lo más fácil?
R-: Para mí, como director, lo más sencillo
siempre ha sido el rodaje. Todo el equipo está inmerso en una locura en
la que parece que no se hace nada, pero se está haciendo mucho. En ese
momento el resto del trabajo gordo está hecho; sólo queda rodar, y por
lo tanto, disfrutar.
P-: ¿El día del estreno se está más nervioso que en el
rodaje?
R-: Por supuesto. La mañana o la tarde antes del
estreno se pasan muchos más nervios que durante todo el proceso de
escritura, preproducción, rodaje y montaje. En poco tiempo se juzgará tu
trabajo y es cuando de verdad sabrás si tanto esfuerzo ha merecido la
pena. Mi cine es para mí, y por supuesto para el público, sus caras no
mienten.
P-: ¿A qué actores sí y a cuáles no seleccionarías nunca
para hacer un corto o una película?
R-: Pues soy un poco pasota de los trabajos de
Hugh Grant y Sandra
Bullock, más que nada porque no me gusta ese estilo de cine. En
cambio, me encantaría dirigir a Fernando Fernán
Gómez, que me parece uno de los mejores junto con
José Luis López Vázquez. Me hubiese
encantado dirigir a: Paco Rabal,
Eduar Fernández, y de poder elegir
extranjeros: Alpacino,
Robert de Niro, Jack
Nicholson... menudo lujo si alguien me lo financiase.
P-: Proyectos que al final acaban dando algún premio.
¿Has soñado alguna vez con algún Goya, algún Globo de Oro, el Óscar al
mejor guión, mejor dirección, película?
R-: Ufff... Suena bien, pero no creo que el
objetivo de hacer cine sea para conseguir un premio, si bien es cierto
que por ejemplo, un Goya al mejor corto te abre muchas puertas de cara a
poder hacer algún largo. Pero sí, es necesario conseguir algún premio
para poder hacer un poco de camino en este arte, porque con la cantidad
de producciones que se hacen al cabo del año es difícil que se acuerden
y se nombren a los que no son premiados. Los que se ven en la tele o la
gente se baja de Internet son los premiados, el resto no.
P-: Televisión, teatro, cine, Internet... ¿quién lo
tiene más complicado en este momento?
R-: Todo es complicado. Los medios son más
cercanos, sobre todo Internet. Puedes grabar un corto y subirlo a la
red, la gente decide lo que es bueno y lo que es malo, sin cribas de
promociones o publicidad.
P-: Imagina que tienes escrito el guión de tu vida y alguien pone en el
otro platillo de la balanza un fardo de billetes. ¿Te la juegas o coges
el dinero y corres?
R-: ¿Si alguien me dijese te compro el guión,
pero tú no lo haces?... (se hace el silencio). Pues hombre, espero que
no me pase nunca. Aunque eso no se sabe, porque en el mundo de la
ficción muchas veces los guionistas no son quienes dirigen, y más si
eres un director novel, en España hay casos como el de
David Serrano...
Eso conlleva unas retribuciones económicas y un porcentaje de los
beneficios, pero vamos, a mí, poniéndome a soñar me gustaría poder
dirigir todo lo que escribo porque ambas cosas me apasionan.
P-: Llevas relativamente poco en esto, pero ¿te atreverías
a dar algún consejo a la gente que quiere empezar en el cine?
R-: Pues ni soy quien, ni tengo esa experiencia
para dar consejos. Al que le guste que lo intente y lo vuelva a
intentar.
P-: ¿Quién es el que dice ya está y pone el fin?
R-: Si soy yo el director, ¡yo! El director
siempre debe tener la última palabra, al menos en la parte creativa.
Luego es realmente el productor, quien puede entender que un trabajo
esté bien hecho pero que no quede entendible y por ello no acabe
vendiendo. Pero bueno, en el corto, casi siempre la última palabra es la
del director.
P-: Por cierto, ¿qué es eso de "el amor al arte"?
R-: (muchas risas)... Dicho así parece el título
de una película mala. No sé, el amor al arte... es el amor a lo que te
gusta, la pasión del dedicarte plenamente y todos los días del año a
algo que te gusta; en mi caso el amor al arte es el amor al cine y en
consecuencia estar siempre viendo películas, leyendo libros o
escribiendo sobre cine.
P.- Pues muy bien director, tú mandas, añade o pon el fin a esta
historia.
R.- ¡Ya vale ya! ¡Qué menuda entrevista...! ¡Eres
peor que Quintero! Ja, ja.

¡Enhorabuena campeón! Y mucha suerte, tu
carrera cinematográfica sólo ha hecho que empezar.
Fragmentos
de la entrevista
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